Sahir Montoya apuesta por los corridos ficticios y busca llegar a la cima del regional mexicano
Por Carmen Sánchez
Sahir Montoya representa a una nueva generación de intérpretes de corridos mexicanos que busca abrirse camino con un estilo propio. A sus 22 años y con nueve de trayectoria, el regiomontano ha consolidado también una carrera como compositor y suma más de cuatro millones de oyentes en Spotify. Su meta, afirma, es seguir creciendo hasta alcanzar la cima que hoy ocupan figuras como Natanael Cano y Luis R. Conriquez.
El cantante estuvo en la Ciudad de México para convivir de manera gratuita con sus seguidores en el gimnasio GOGAR, en Iztapalapa, y antes del encuentro conversó con la prensa sobre el momento que atraviesa su carrera, la censura y el contenido de las canciones que forman parte de su propuesta denominada “indie-bélico”.
Montoya aclaró que sus corridos no están inspirados necesariamente en personas o situaciones específicas, sino que se trata, en su mayoría, de historias ficticias.
“No hablo en mis temas de casos concretos. Siempre he hecho corridos, pero son historias ficticias, como películas de acción. Son las que más gustan. Las canciones de amor no son las que más funcionan, por eso trato de darle a la gente lo que le gusta”, explicó.
Al preguntarle si en algún momento ha enfrentado restricciones por las letras de sus canciones, el músico aseguró que nunca le han prohibido interpretar alguno de sus temas, aunque recordó que en Querétaro sí le hicieron una petición relacionada con su repertorio.
“Nunca me han prohibido cantar nada. Solo en Querétaro sí me dijeron y tratamos de adecuarnos a esa petición”, comentó.
El cantante reconoce que todavía no se encuentra en la cúspide de su carrera, pero considera que los resultados obtenidos hasta ahora son una señal de que avanza por el camino correcto.
“Ya no estamos en el escalón de abajo”, afirmó.
Para Montoya, la fórmula para mantenerse en la música está en la constancia, la disciplina y la capacidad de seguir creando. “La gente a veces no quiere algo y, de repente, es la que da el madrazo. Estamos muy flexibles y ese es el secreto: hacer música y seguir haciendo música”, señaló.
Como compositor, explicó que por ahora prefiere concentrarse en sus propios proyectos, aunque no descarta escribir para otros artistas cuando su agenda se lo permita.
“Yo soy compositor y hasta ahorita sí he colaborado, pero siempre compongo para mí mismo. Cuando tenga tiempo libre lo haré para otros; por lo pronto, componer para mí”, dijo.
Sus canciones parten de la ficción, aunque reconoce que algunas incorporan experiencias personales. Además, está atento a las nuevas formas en que el público consume música y a la posibilidad de que sus temas se conviertan en parte de las tendencias de plataformas como TikTok.

“Son historias ficticias; a veces me pasa a mí y le pongo experiencias y cosas que a la gente le gustan. Ahora componemos también para que la gente lo use en TikTok. ‘Mi hija, métete para el carro Mustang’ es una muestra de mi estilo; si les gusta eso, adelante”, comentó.
A los jóvenes que buscan iniciar una carrera artística les recomendó no perder de vista el trabajo detrás del éxito.
“Les doy el mensaje de que le echen muchas ganas y que no pierdan el piso. Esta carrera es de inspiración, constancia, disciplina y algo de suerte”, expresó.
El apellido Montoya también ocupa un lugar especial en su identidad artística. Incluso lo lleva tatuado en el brazo porque, asegura, le gusta la fuerza que representa.
“Me gusta mi apellido, es fuerte y varonil. Soy el primer músico de la familia, soy como el primer loquito de la familia”, bromeó.
Su familia, sin embargo, ha sido parte fundamental de este camino. Sus padres lo han apoyado desde el comienzo y su padre, quien anteriormente se desempeñaba como taxista, actualmente es su manager. Su hermano también participa en el proyecto y está a cargo del marketing.
En cuanto a las canciones que no han tenido el impacto que esperaba, mencionó “Cholo”, un tema en el que tenía puestas muchas expectativas. Aun así, aseguró que mantiene el gusto por todo lo que ha grabado.
“Todo lo que saco me gusta mucho”, afirmó.
Entre sus próximos proyectos se encuentra una gira que lo llevará próximamente a La Paz y por distintos puntos de Baja California, con presentaciones programadas hasta diciembre. También prepara nuevas colaboraciones con artistas como Padrinito Toys, Memo Piña y Los Esquivel, estos últimos originarios de Monterrey.
Respecto a la discusión sobre los corridos y las restricciones que han enfrentado algunos intérpretes del género, Montoya defendió la libertad de expresión y el derecho de cada músico a abordar los temas que considere.
“Somos libres, tenemos libertad de expresión y cada quien puede hablar de lo que guste. La verdad, mis respetos para la música de antes, para Los Cadetes de Linares”, manifestó.
Como homenaje a los grandes exponentes del género, recientemente lanzó un disco titulado Las canciones de mi jefe, con el que busca acercarse a la tradición del corrido y, al mismo tiempo, mantener su propia identidad dentro del regional mexicano.
El cantante reconoce que existe cierta distancia entre las generaciones que crecieron con el regional tradicional y quienes actualmente impulsan nuevas propuestas.
“A la gente grande no le acepta del todo el regional nuevo y no sé por qué, la neta. Hay que seguir siendo nosotros y que cada quien pueda hablar de lo que quiera”, sostuvo.
Por ahora, los reality shows no forman parte de sus planes inmediatos. Montoya explicó que preferiría participar en alguno cuando considere que su carrera esté más consolidada y pueda hacerlo sin que sus compromisos de giras interfieran con el proyecto.
Mientras tanto, el regiomontano apuesta por seguir componiendo, grabando y recorriendo escenarios con una fórmula que, hasta ahora, le ha permitido dejar atrás los primeros escalones de su carrera y acercarse cada vez más a la cima que se ha propuesto alcanzar.
